Elegir mal a tu diseñador web puede costarte mucho más que el precio que pagaste. Significa retrasos eternos, resultados mediocres, soporte inexistente y, peor de todo, una web que no convierte y te hace perder clientes durante años.
Esta guía es el resultado de años trabajando en el sector y viendo de cerca lo que pasa cuando alguien elige mal. Te vamos a dar las 15 preguntas exactas que debes hacer antes de firmar contrato, y las red flags que deberían hacerte salir corriendo.
Independientemente de si nos eliges a nosotros o a otro, esta información te va a ahorrar problemas serios.
Las 15 preguntas que debes hacer antes de contratar
Pregunta cada una de estas en la primera reunión. Si responden con vaguedades a cualquiera, mala señal.
1. ¿Puedo ver tu portfolio con webs reales en producción? No diseños en Behance ni capturas: webs en URLs reales que puedo visitar ahora mismo.
2. ¿Quién va a diseñar y desarrollar mi web concretamente? Algunas agencias subcontratan a juniors sin avisar. Quiero saber quién lo hace y su experiencia.
3. ¿Cómo es el proceso de trabajo paso a paso? Briefing, diseño, desarrollo, entrega... ¿Cuánto dura cada fase?
4. ¿Trabajáis con plantillas o con diseño 100% personalizado? Las plantillas son baratas pero genéricas. Pregunta directamente.
5. ¿Qué tecnología vais a usar? WordPress, Webflow, código a medida (Next.js, React)... Cada una tiene pros y contras.
6. ¿Cómo gestionáis cambios y revisiones? ¿Cuántas revisiones incluye el precio? ¿Las extras cuestan?
7. ¿Qué pasa si no me gusta el primer diseño? ¿Lo tiráis a la basura y empezamos de cero o ajustamos sobre lo hecho?
8. ¿Cuánto tarda la web? Plazos REALES (no comerciales). Una web profesional honesta tarda 2-6 semanas según complejidad.
9. ¿Qué incluye el precio exactamente? Pide desglose: ¿incluye dominio? ¿hosting? ¿SSL? ¿copywriting? ¿formación? ¿soporte?
10. ¿Qué soporte hay después de la entrega? ¿1 mes? ¿6 meses? ¿Pagado? Esto se olvida y luego son sustos.
11. ¿Quién es el propietario del código y los archivos? CRÍTICO. Algunas agencias se quedan la web como rehén si dejas de pagarles. Asegúrate de que tú eres el dueño.
12. ¿Puedo modificar yo mismo cosas básicas después? ¿Texto, fotos, precios? Una web profesional debe ser editable por el dueño en lo básico.
13. ¿Hacéis SEO básico? ¿Qué incluye exactamente? (Schema, sitemap, robots, meta tags, velocidad...)
14. ¿Cómo medimos el éxito de la web? Configuración de Analytics, tracking de conversiones, etc.
15. ¿Tenéis contrato cerrado con plazos y precios firmes? Trabajar sin contrato es jugar con fuego.
10 Red Flags que deben hacerte salir corriendo
Si ves alguno de estos signos, busca otro diseñador:
🚩 No tiene portfolio público o solo te enseña capturas de pantalla en lugar de URLs reales que visitar.
🚩 Promete posicionamiento garantizado en Google. NADIE puede garantizar eso. Google decide.
🚩 Precio sospechosamente barato (menos de 200€). Algo malo va a pasar.
🚩 Precio sospechosamente caro (más de 5000€ para una web típica de autónomo o pyme).
🚩 No tiene reseñas en Google/Trustpilot, o las que tiene son sospechosamente perfectas.
🚩 Se niega a firmar contrato. 'Vamos por confianza'. NO.
🚩 Plazos demasiado optimistas. Si te dice 'web profesional en 24h', miente.
🚩 No hay descripción clara de qué incluye el precio. Vaguedades = sorpresas en factura.
🚩 Quiere quedarse con tu dominio o hosting 'para gestionarlo'. Tu dominio debe estar a TU nombre siempre.
🚩 No habla tu idioma técnico. Si no entiendes nada de lo que dice, búscate otro que sepa explicarse.
Señales de que has encontrado un buen profesional
Por el lado contrario, estas son señales positivas:
✅ Portfolio público con URLs reales que funcionan ahora mismo.
✅ Te hace preguntas sobre tu negocio antes de hablar de precios. Entender tu cliente es lo primero.
✅ Es realista con plazos y resultados. No te promete posicionar #1 en Google.
✅ Tiene contratos cerrados con todo claro: precio, plazos, alcance, soporte, propiedad del código.
✅ Tiene reseñas reales (Google, LinkedIn) con nombres y empresas reales detrás.
✅ Te explica las cosas técnicas en español sencillo. Sabe lo que hace, no necesita esconderse detrás de jerga.
✅ Te dice las cosas que no son ideales en tu proyecto, no te da la razón en todo. Es honesto.
✅ Cumple plazos y se comunica regularmente durante el proyecto.
✅ Ofrece soporte post-entrega real (no solo el primer mes).
✅ Te enseña cómo gestionar la web por tu cuenta, no te crea dependencia.
Freelance vs Agencia vs Empresa grande: pros y contras
Cada opción tiene ventajas e inconvenientes según tu caso:
FREELANCE: pros = trato directo, precio competitivo, decisiones rápidas, atención personalizada. Contras = capacidad limitada para proyectos muy grandes, riesgo si el freelance se va de vacaciones o enferma.
Ideal para: autónomos, pymes pequeñas, proyectos típicos hasta 2000€.
AGENCIA PEQUEÑA (3-15 personas): pros = equipo, más capacidad, gestión profesional, varios profesionales. Contras = más caro, decisiones más lentas, posibles juniors.
Ideal para: empresas establecidas, proyectos medios (1500-5000€), webs corporativas complejas.
EMPRESA GRANDE/CONSULTORA: pros = capacidad masiva, casos enterprise, experiencia internacional. Contras = caro (10.000€+), procesos burocráticos, pequeño percibido como cliente irrelevante.
Ideal para: grandes empresas, multinacionales, proyectos +20.000€.
Cómo hacer la primera reunión correctamente
La primera reunión es CLAVE. Estos son los puntos a cubrir:
Lleva preparados: tu objetivo de negocio (más clientes, más ventas, más reservas, etc.), tu cliente ideal, tus competidores online (URL de webs que te gustan o que admiras), tu presupuesto aproximado.
Durante la reunión: haz las 15 preguntas. Toma notas. Observa si te dan respuestas claras o vaguedades.
Después de la reunión: deberías tener una propuesta por escrito con precio cerrado y plazos en menos de 48 horas. Si tarda semanas, mala señal.
Compara mínimo 3 propuestas distintas. La que ofrezca mejor relación calidad-precio Y mejor feeling personal suele ser la correcta.